Del control prenatal a la sala de labor
La base de un parto exitoso es un control prenatal riguroso. Durante estas citas, evaluamos factores que podrían complicar el momento de dar a luz, como la presencia de miomas uterinos o condiciones previas de salud. En la Ciudad de México, integramos tecnología diagnóstica para monitorear el crecimiento fetal y asegurar que el entorno sea óptimo, descartando incluso infecciones vaginales o enfermedades de transmisión sexual que, de no tratarse, podrían afectar al bebé durante el tránsito por el canal de parto.
