Vigilancia de la involución uterina y el ciclo
Es fundamental monitorear las posibles alteraciones en la menstruación mientras el cuerpo restablece su ritmo natural. Durante este tiempo, el útero debe regresar a su estado previo, por lo que es vital descartar que el dolor pélvico persistente sea causado por complicaciones o por la presencia preexistente de miomas uterinos. Asimismo, los chequeos ginecológicos en esta etapa permiten confirmar que no existan quistes ováricos que hayan pasado desapercibidos durante el control prenatal.
